jueves, 3 de julio de 2014

COMO CALCULAR LA PENDIENTE DE LA SUBIDA



Cuando hacemos un recorrido y encontramos una subida muy dura,  queremos tener parámetros de comparación objetivos con respecto a otras subidas. Estos parámetros nos permiten saber si realmente la subida era más dura que la anterior o menos dura.  

Acostumbramos tener el parámetro de comparación hablando con otros ciclistas y a unos les parece más difícil una subida que otra. Es claro porque cuando usamos el criterio personal todo depende de muchas variables, tales como estado físico, que bicicleta estábamos usando, relación de cambios utilizada, clima, etc, etc.

Por ello lo mejor es saber con exactitud el grado de pendiente.  Este se calcula muy simplemente. Para ello debemos recordar nuestras clases de geometría básica del colegio y usar el famoso teorema de pitágoras. Lo recuerdan???.   No es un ciclista....... Es un matemático famoso.  Pero para no hacer tantos cálculos, recuerden que la pendiente era igual a la Tangente del angulo formado entre el cateto opuesto y el cateto adyacente de un triángulo rectángulo.

Si simulamos que la subida es un triangulo rectángulo como se muestra en la figura, donde conocemos dos de los lados de ese triángulo. CATETO OPUESTO = la altitud ganada o el desnivel máximo ( Esta medida la dan los monitores cardíacos como GARMIN,  POLAR,  etc) . el  CATETO ADYACENTE =  sería la distancia recorrida. También la obtenemos con el monitor cardíaco. Si no tenemos este tipo de monitor,pero disponemos de un smartphone con sistema operativo Androide, podemos descargar en forma gratuita el aplicativo STRAVA , que además de otra cantidad de excelentes funciones nos da el desnivel máximo y la distancia recorrida. Incluso el mismo calcula el % de pendiente.

Finalmente con estos dos valores conocidos, dividimos CATETO OPUESTO / CATETO ADYANCETE y esto nos dará la pendiente que al dividirla entre 100, la tendremos en términos porcentuales.

Pendientes moderadas oscilan entre un rango de 7% a 9%.  De ahí en adelante la subida se torna más complicada. Pendientes muy duras  serían por encima del 12%. Son aquellas donde debemos pararnos en los pedales y parece que estuviéramos llegando al mismo cielo.





martes, 1 de julio de 2014

ENTRENAR EN AYUNAS .......

Muchos ciclistas acostumbran entrenar en horas de la madrugada, debido a sus múltiples ocupaciones cotidianas. Erróneamente se piensa que si comemos algo antes de hacer ejercicio, es posible que tengamos algún problema estomacal y que no rindamos como es debido en el entrenamiento. Esta situación se repite con mayor frecuencia en personas que están buscando a toda costa bajar de peso.

Entrenar en ayunas no es una buena práctica. Al levantarnos, llevamos entre 6 y 8 horas de vigilia, sin haber probado ningún alimento. Adicionalmente en el ciclismo la quema de calorías es muy alta. Apenas empezamos a hacer ejercicio, el organismo va a buscar energía. Esta energía proviene de los carbohidratos que nos proveen los alimentos.  Si no tenemos energía disponible, entonces nuestro organismo buscará de algún lado. La única parte donde tenemos reservas de energía es en nuestros músculos. Es  ahí donde se presenta  la pérdida de masa muscular y descompensación energética.   Si las reservas no son suficientes para el esfuerzo realizado,  tendremos mareos, debilidad , cansancio adicional, dolor muscular.

Si queremos que el ejercicio realizado nos traiga beneficios, debemos tomar algún alimento antes de salir a entrenar. Estos alimentos deben proveernos de energía rápida que sea consumida cuando se requiere, antes que el organismo vaya en busca de nuestras reservas.  Los alimentos recomendables no deben tener lácteos, grasas o proteínas ya que esto pone lento el organismo y nos sentiríamos pesados al realizar el ejercicio. Lo mejor sería tomar un café negro con muy poca azúcar, un pan o unas galletas con mermelada o un vaso de avena.  Esto es suficiente para realizar el entrenamiento. Al llegar podemos disfrutrar de un delicioso desayuno balanceado, con frutas, jugo, café, queso, huevos y pan.

Recuerda que hacemos ejercicio para sentirnos mejor y ser más saludables, no para enfermarnos.